Consejos para tratar la piel hipersensible

Consejos para tratar la piel hipersensible
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La piel hipersensible es aquella que reacciona con algunos productos para el cuidado cutáneo o productos para el hogar, causando escozor, ardor y  enrojecimiento.

Se considera piel sensible o hipersensible cuando existen reacciones como pústulas, protuberancias y / o erosión cutánea; la piel se presenta excesivamente seca,  con tendencia a ruborizarse y a presentar enrojecimiento.

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Para llevar a cabo un correcto cuidado de la piel hipersensible, es necesario utilizar:

-Limpieza. Usa limpiadores libres de jabones, como jabones suaves  y jabones especiales para piel hipersensible.

Hidratante. Estos productos ayudan a tu piel a retener la humedad por lo que resiste el secado y la abrasión.

Cosméticos. Utiliza cosméticos para  piel sensible e hipersensible.

Los productos más adecuados para la piel contienen pocos ingredientes, no poseen perfumes y utilizan como conservantes metilparabeno o butilparabeno y evita los productos que contengan ingredientes antibacterianos, alcohol, retinoides o alfa hidroxiácidos.

Aunque para asegurarte si tienes la piel sensible, debes de consultar un dermatólogo para que identifique los productos que te afectan, debes de tener en cuenta que si  padeces trastornos, como psoriasis, dermatitis de contacto, rosácea, eczema o urticaria es muy probable que tengan la piel sensible, y si padeces acné, y el estrés te afecta, seguro que éste puede empeorar tu situación.

Los productos etiquetados como hipoalergénicos, no son necesariamente más seguros para la piel hipersensible; asegúrate siempre de la composición de sus ingredientes, es la forma más segura de determinar si pueden o no irritar tu piel.

Es muy importante que comas saludablemente,  para evitar la piel seca, descamada y sensible e incluye vitaminas en la dieta,  como la riboflavina,  niacina, B6, B12, y biotina. Consume granos enteros, arroz, avena, almendras,  germen de trigo,  semillas de girasol, levadura de cerveza, pescado, huevos,   hígado, y productos lácteos descremados.

Fuente Imagen ThinkStock.

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