Kombucha: efectos sobre la piel

Kombucha: efectos sobre la piel
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La kombucha es un hongo a partir del cual se elabora una bebida natural fermentando dicho hongo. Posee una gran variedad de vitaminas y minerales que nos favorecen en muchos aspectos: Desintoxicación de nuestros riñones, refuerzo en el sistema inmunológico, mejoras en la digestión y beneficios para los problemas en las articulaciones.

Kombucha: efectos sobre la piel

Efectos de la kombucha sobre la piel

Sin embargo, lo que hoy nos ocupa son los efectos que otorga la kombucha sobre nuestra piel, así que, dejando de lado las sensaciones de bienestar  y demás beneficios que aporta la kombucha, vamos a centrarnos en la piel.

  • Para aquellos que sufran de acné, la bebida del té de kombucha es un excelente tratamiento ya que mejora el aspecto de nuestra piel y le aporta frescura.
  • Como método en la lucha contra la psoriasis es muy efectivo, llegando incluso a hacerla desaparecer prácticamente.
  • Si queremos mantener la piel tersa y evitarnos arrugas, la kombucha es también nuestra respuesta pues mejora la elasticidad.
  • Podemos utilizar la bebida para favorecer la curación de pequeñas heridas y raspaduras, aunque también se recomienda que se aplique el mismo hongo directamente sobre la piel, cambiándolo diariamente.
  • El consumo de kombucha favorece la desaparición de las manchas que aparecen en la piel.
  • También se cree que ayuda al control y disminución de las varices.

Efectos de la kombucha sobre la piel

¿Cómo se preparar el té de kombucha?

Ahora bien, ¿cómo preparamos este famoso té de kombucha? Los ingredientes son: dos litros de agua, dos cucharadas soperas de té verde, una taza de azúcar, un hongo de kombucha, una taza de jugo fermentado de kombucha, una tela (que pueden ser gasas o una media) y un recipiente de vidrio. Ponemos a hervir en una olla los dos litros de agua y el azúcar.

Cuando esté hirviendo apagamos el fuego y añadimos las dos cucharadas de té verde. Cuando se enfríe bien colamos el líquido y lo ponemos en el recipiente, añadiendo el jugo de kombucha y el hongo de kombucha. Cubrimos el recipiente con la tela y lo dejamos reposar en un lugar oscuro, y reposar bien porque estará “descansando” durante unos diez días. Cuando pase el tiempo de espera lo podemos verter en frasquitos o en el mismo recipiente, pero debe estar en la nevera, pues el té de kombucha hay que tomarlo frío.

Tenemos que tener presente que, aunque la kombucha no guarda contraindicaciones tenemos que ir poco a poco para que nuestro cuerpo se adapte. Al principio lo mejor es tomar tan solo media taza en el momento que mejor nos convenga. En función de cuando tu cuerpo se adapte a la kombucha podrás aumentar la dosis, hasta dos vasos al día. Podemos beber más, pero por lo general el sabor no resulta demasiado atrayente. Si te parece mejor, puedes combinar el té con zumo o añadirle azúcar.

Pruébalo y haz que tu piel luzca radiante con el té de kombucha.

Otra infusión que también tiene beneficios para la piel es la de té verde, tal y como te contábamos en este otro artículo: Beneficios del té verde para la piel

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Categorías: Consejos de belleza
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